ENCUENTRO CON DIOS EN VILLA KEMPIS
Estudiaba bachillerato con los jesuitas, en Manizales, y el obligatorio retiro anual se realizaba en Villa Kempis. Una linda casa, perfecta para vivir lo espiritual, en un sitio que es un altar frente al paisaje. Aún hoy sigue prestando ese servicio. Thomas Kempis, monje agustino alemán, murió en 1471. Dedicó su vida a la contemplación interior y su libro más influyente fue La imitación de Cristo . Narran que la Iglesia Católica negó su canonización debido a las marcas de arañazos encontradas en el interior de su ataúd; aquello lo descalificaba para la santidad, pues significaba que no abrazó la muerte en paz. En el colegio nunca supimos esa tremenda historia, y así podíamos entrar —obligados, pero no asustados— a nuestros retiros espirituales. Debíamos llevar la ropa de cama, y yo pedía a mis tías que cosieran juntas la sábana y las cobijas para simplificarme la vida. Además, escondía para consentirme un buen pedazo de pionono (ese delicioso enrollado dulc...