DESCUBRIR EL CIELO
Muchos no la han disfrutado. Yo nací en Manizales y pasaba mis vacaciones en Aguadas. La neblina era parte de mi vida. Salía de mi casa y descubría que mis brazos alcanzaban más lejos que mis ojos. He abrazado la niebla, he logrado caminar en la penumbra, sostenerme del aire que respiro y avanzar con la mirada fija en los pasos que, uno a uno, me conducen hacia un horizonte que no percibo. Hugo Cuevas-Mohr. Descubrir algo a pleno sol no deja espacio para la imaginación: todo es demasiado claro. En cambio, al caminar por la Manizales enneblinada no podía precisar las imágenes y, gracias a mi capacidad de ilusionarme, muchas veces creía intuir a aquella paisana linda que me gustaba; sin embargo, más de una vez, la que encontraba me daba susto. Otras veces, desde mi ventana, cercana a la funeraria “La Equitativa Económica, Cultural y Deportiva”, veía pasar su carroza fúnebre y, en mi niñez, pensaba que la neblina acompañaba bien la tristeza de la partida. Pasaban llorando y terminab...