MESITAS DE SANTA INÉS
Me veo, mucho más joven, haciendo maromas en el techo de mi casa para limpiar los vidrios de una claraboya. Me urgía hacerlo para poder alquilarla: no tenía dinero para pagar el servicio. La compañía donde había trabajado por siete años acababa de entrar en una bancarrota total y necesitábamos arrendar la casa y pasarnos a vivir a una finca cercana, a la cuál yo asesoraba como zootecnista. Los vidrios quedaron limpios, pero no nos sirvió de nada. El posible arrendador era el nuevo gerente de un importante banco y los servicios de seguridad vetaron mi casa por tener una sola vía de acceso y en regulares condiciones. Pero yo sí encontré otras inesperadas vías para mantener a mi familia y atender los urgentes pagos de los colegios que ya me asfixiaban. Me llamó un primo para solicitarme, con urgencia, avaluar Mesitas de Santa Inés de Cachipay, una importante finca cafetera, para una entidad financiera. Recopilé información en la Cámara de la Propiedad Raíz, aprendí algo de la “reglam...