ANTES DE MORIR
Nota del editor: Después de más de ciento cincuenta semanas publicando en estos Recuerdos de Justiniano, con crónicas dominicales sinceras, generosas y repletas de vida, recibí del cronista, hace ocho días, una nota donde se despedía de sus lectores. Lectores que han sido siempre cientos por publicación, donde las geografías donde lo disfrutan van mucho más lejos de sus grandes afectos y lo llevan a ser leído de manera permanente en lugares distantes como Singapur y Hong Kong. Crónicas que demuestran que aquello que ha sido siempre la gran búsqueda de sentido de la vida por parte del ser humano, puede tener en algunos destacados, un faro de luz de quien ha vivido siempre su vida con sentido, y lo ha disfrutado a plenitud. De esta aventura de años en tándem con él, quiero destacar con orgullo la valentía de la transparencia, la generosidad de compartir lo íntimo, la importancia de recordarnos los afectos y la seguridad de vivir como se piensa y de no pensar cómo se vi...